miércoles, 2 de diciembre de 2020

DIPLOMA DEL REY SILO.



 

El diploma del rey astur Silo, datado en en el 23 de agosto del 775, está considerado como el primer documento español conocido, concretamente el documento más antiguo de la cancillería altomedieval del reino Astur y, por tanto, el más antiguo conocido en la Península Ibérica.

Es una donación real a unos monjes de propiedades en el este de Lugo, entre los ríos Eo y Masma, con el fin de que funden un monasterio. 

Silo. Acto importante y virtuoso es hacer donación de un lugar de residencia por la salvación de mi alma a los hermanos y siervos de de Dios Pedro, presbítero, Alante, converso, Lubino, converso, Avito, presbítero, Valentino, presbítero, demás hermanos que se encuentra en el mismo lugar, y a quien Dios allí llevare, porque esos siervos de Dios nos besaron los pies para que yo les donara un lugar de oración en nuestro cellario, que está entre el Eo y el Masma, entre el riachuelo Asanzas y el Meira; lugar llamado Lucis, que limita con la villa donde habitó nuestro colmenero Espasando, Piago Negro, junto al monte llamado Faro, Pedras Albas, la laguna hasta otra laguna y el mojón, la laja, el villar llamado de Desiderio, el arroyo llamado Alesancia, otro mojón que está hincado en el monte sobre Tablada, y la calzada que corta el límite hasta el lugar llamado Arcas y el arroyo llamado Gomeso, con todas sus entradas y salidas, dos castillos con todos los servicios que le son debidos, montes, helechales, construcciones en ruina que allí hay, y todo el ejido.

Todo lo arriba indicado dono y concedo a vosotros y a Dios por mediación de nuestro fiel hermano el abad Esperaután, para que oréis pro la salvación de mi alma en la iglesia que allí se edificare. Sea todo ello quitado de mi dominio, confiado y confirmado en el vuestro, y poseáis vosotros todo de modo firme e irrevocable vosotros. Y que, aquéllos a quienes Dios condujere a profesar en este santo lugar, lo reivindiquen [asistidos] por todo el derecho que les confiere mi oposición [al quebrantamiento de esta carta], tengan capacidad legal para reclamarlo judicialmente y lo defiendan de todo hombre.

Y si después de este día alguien pretendiere inquietarles por [la propiedad de] ese lugar y todo lo que está escrito, en primer lugar sea apartado de la sagrada comunión, quede expulsado de la comunidad cristiana y de la Santa Iglesia, júzguesele merecedor del castigo del traidor Judas, y alcáncele tal pena divina que todos cuantos la vean se atemoricen y cuantos la escuchen se estremezcan.


Hecha la carta de donación el día 23 de agosto de la era 813 [año 775]. 


Esta es una de la muchas traducciones que se han hecho sobre el diploma de Silo. En muchos casos interpretaciones ya que no esta escrito en perfecto latín ,sino en una evolución muy cercana al romance. En el podemos apreciar varios aspectos que llaman la atención. El primero que no se observa en el rasgos de ostentación de poder, Ni siquiera dice que Silo fuera Rey o gobernante, en la intitulación ni en la posterior suscripción. Lo segundo, la brevedad del texto y lo pequeño que es el documento para ser un escrito de cancillería. Esto ofrece la posibilidad de ser una copia para los monjes realizada posteriormente.

Su conciso pero preciso relato descriptivo ahonda en los aspectos más significativos del lugar a donar. Parece que Silo conocía perfectamente la zona donada y la describe a la perfección. Rios, lagos, montes, vías, estructuras naturales (monte llamado Faro, monte sobre Tablada, lugar llamado Arcas, Pedras Albas ) y construcciones antiguas( la calzada, otro mojón, la laja, el villar llamado de Desiderio, dos castillos, construcciones en ruina, la villa, nuestro cellario) se ven reflejadas en el diploma para realizar el acotamiento del terreno. Además conoce a los habitantes del lugar y los nombra (Desiderio, Espasando). Su celario ( almacén) nos ofrece otra pista más de la importancia que el lugar tenía en sus posesiones. El diploma con aparente sencillez, recoge a la perfección las normas impuestas del derecho de la época. Para los redactores de los diplomas medievales las formulas eran sumamente importantes por su valor jurídico, hasta el punto de que la ausencia de alguno de ellas podía invalidar lo dispuesto en el diploma. Si hacemos un símil con la justicia de nuestros tiempos, las fórmulas cumplirían una función parecida a la de las partes protocolarias en las sentencias y resoluciones actuales. Así pues eran imprescindibles dado el carácter jurídico de los diplomas medievales.

Su estructura en el texto es la siguiente; Formulas de protocolo, del cuerpo del texto, del escatocolo, de la data y de la referencia al escriba.


Son muchas las pistas que el diploma ofrece en sus pocas líneas. El resumen y la precisión es palpable invitándonos a descubrir el acertijo de la ubicación del monasterio. Como se puede apreciar no indica el lugar donde los monjes tenían que construir el monasterio, sino que esa indicación se la cede al Abad Esperaruta, persona a la que recae la donación del coto. Silo continua creando misterio y  juegos de palabras , como en el caso de la piedra encontrada en Pravia (La piedra laberíntica del rey Silo),que tanto han estudiado historiadores, filósofos, matemáticos, artistas...etc .

El diploma encierra mucho más que una cesión de terrenos (pro anima) para la salvación del alma, sino que guarda en silencio un mayor tesoro. LA CULTURA DE UNA ÉPOCA.

martes, 1 de diciembre de 2020

El Monasterio Esperautano,


 

El punto de partida, para el entendimiento del tema ha de encontrarse en la invasión bretona del siglo VI y la expansión del Monasterio de Máximo. Estos bretones que acuden al norte de Galicia y Asturias e implantan el monacato celta, desarrollan unas formas políticas, caracterizadas por una cierta identificación entre el poder político y religioso. Algunos autores, han justificado esta identificación del poder político y religioso, en la primitiva estructura tribal celta y la importancia de los jefes religiosos o druidas en la dirección del grupo. Sea como fuere, en los textos Ytacianos y los viejos parroquiales, en la sede Britania figuraban las iglesias comprendidas desde Buscas hasta Torrentes y de Occova hasta Theella. La sede Britonia en su principio no fue una sede normal. No estaba vinculados sus priores, a palacio ninguno que impusiera su autoridad un Obispo. En lugar de un Palacio un Monasterio y en vez de un prelado un prior. El monasterio se llamó de Máximo y con tal nombre fue celebre. El prior también era Obispo aun cuando ésta no fuera circunstancia que se considerase imprescindible siempre que se le acompañasen para sus decisiones y sus órdenes personas de piedad y saber... En el año 461, a mediados del Siglo V, ya firmaba Mansuetus con su cargo en el Concilio de Tours- Mansuettus. Y luego así, consta en sus actas como Episcopus Britannorum.. Este obispo, se trataba de un bretón de la primitiva Armórica, distintos de los que luego llegaron durante el siglo V y que antes nos hemos referido. Las gentes que arribaron a Galicia de la Bretaña insular llegaron bastante más tarde. La fecha que se supone anda por el quinientos treinta y pico. El Códice Emilianesnse de la Crónica de Albelda aún cuenta entre las sedes de Galicia la de Villania de Britonia. Más de tres siglos, por tanto, tuvieron estos monjes de Britonia debajo de Ribadeo, junto al límite de Asturias para predicar a Cristo y para ir estableciendo centro de perfección Benedictina, en cualquier lugarcillo de sus campos asturianos y gallegos en que se les brindará la ocasión. La popularidad maravillosa que alcanzaré estos monjes, por esta vida dedicación, fue puesto en boca de Polanio abad del Monasterio de Pedroso, quien proclamaba entonces la excelsa del Monasterio de Máximo: “Acordaos, hermanos de estos monjes que son como los Angeles de Dios. Un saco de nada más como vestido, pero llevan en sus hombros el Reino de los Cielos en la tierra.

 

 “Con la irrupción de la regla de San Benito en todo el occidente europeo que viene a sistematizar la organización de estos primitivos eremitorios celtas y tiende a sistematizar la organización religiosa. En el Parroquiale suevo que ha sido objeto de estudios críticos sobre su autenticidad tanto en este estudio suyo como en los de otros autores ha quedado la siguiente noticia: Al monasterio de Máximo corresponde las iglesias que hay en los grupos bretones y las que están en Asturias. Et que in Asturias sunt. En el artículo de C. Cabal, Un nuevo punto de vista de la fundación de la Cuidad, Oviedo Año XV Boletín del Instituto de Estudios Asturianos en centenario de la Fundación de Oviedo), ha explicado este extensión de la comunidad monástica bretona, en un acuerdo alcanzado entre las comunidades Gallegas y Asturianas que resisten a la invasión musulmana. Al parecer el Rey Silo en el trecho de Galicia en que se concentraba esta comunidad monástica tenía importantes posesiones. También es en este periodo en el que pasado el chaparrón de las primeras racias musulmanas esta comunidad comienza a restaurar sus posiciones iniciales produciéndose una confrontación de intereses que como veremos van a sustentar las bases del incipiente Reino Asturiano.

 

Es el caso, que el Rey Silo acude a Galicia a someter a estas poblaciones que quieren separarse del único poder político cohesionado existente hasta entonces. La unidad religiosa en el pequeño reino que surgiera sin más fuerza que sus cumbres contra las invasiones que amargaban desde las tierras vencidas, era necesidad ineludible para la seguridad. De este modo habiendo llegado Silo al monasterio de Máximo para organizar sus negocios gallegos, siendo abad Esperautano, se presentaron los presbíteros Pedro Avito y Valentino a los que acompañaban dos conversos uno Lubina y otro Aleuto que debieron dejar aún hacía poco sus devociones paganas. En el curso de esta negociación a cambio de su apoyo en tierras gallegas, Esperautano abad pidió a don Silo que les concediera tierra en que poder fundar un monasterio y trabajar en común. El monarca asturiano se la da y el mismo la localiza entre el Juve y el de Massena citados. Y de su primer abad, Esperauta o Esperautano, que eran tan la misma cosa como el Fromistano y Frómista de San Vicente de Oviedo el mismo monasterio del que tomó el nombre. Los monjes que llenaban el Monasterio de Máximo se cuenta que llegaba a tres mil. Y no cabe dudar de que don Silo, los favorecía en sus planes, y de este modo a los cinco años de donar sus tierras en las cercanias del Eo para la fundación por Esperautano, se procede a la fundación de un nuevo monasterio; Adelgarter, que se dice hijo de Silo en Obona, funda en el mismo Ovona otro Instituto de Monjes benedictinos. Fue el 780 cuando se realizó esta fundación Y sólo un año más tarde, en el año 781 aparece en Oviedo Fromestano con un puñado de monjes que ponen asimismo, los cimientos de lo que fue la ciudad de Oviedo. Y de la labor inmensa que los benedictinos realizaron en Asturias y Galicia, y que aún hoy tienen un testimonio elocuente como es la advocación de tantísimo lugares a San Martín de Tours, santo admirable que hicieron los monjes suyo, entre los que pueden citar San Martín de Mondoñedo, San Martín de Durmió, San Martín de Pesoz y otra de San Martín de Cornellana, existiendo también en Salas, también de San Martín; y hubo otro San Martín de Siero y otro de San Martín lo hubo en Collera y otro se asentó en Besulio y así como uno más en San Martín de Oscos. Los Patronos de Iglesias que se le encomendaron a este santo fueron numerosísimas también. Solamente entre el Miño y el Mondego se lo otorga o con mucho el primer rango como patrono de iglesia y ni de aún cede su nombre en estos casos ante el de Nuestra Señora. El autor anteriormente citado, quien seguimos en esta exposición fundamenta en este acuerdo entre el poder político asturiano y estos monjes bretones los pilares del incipiente asturiano y del desarrollo del mismo. Las primeras manifestaciones monacales y, como ya decíamos, de las incipientes feligresías, comenzarían a tomar cuerpo agrupando a los habitantes en pequeñas comunidades.

 

Un misterio que sigue hoy en día sin resolver, es el lugar de construcción del monasterio de Esperauta,, El abad al que el rey Silo otorgó los terrenos y propiedades entre el Eo y el Masma, para que rezaran por su alma.Silo conoce el lugar donado, Lo describe con detalles propios del que ha recorrido muchas veces los rincones, caminos y rios. Es una donación llena de sentido práctico y de trascendencia. Importa y mucho como la población sigue fiel a las enseñanzas y credos de la incipiente iglesia de la reconquista. La obra de San Martin de Dumio (obispo de Braga) y de su discípulo San fructuoso del Bierzo tuvieron mucha importancia tanto en la creación y fundación de monasterios como el asentamiento de las reglas monásticas de aquella época, donde los cenobios eran de tipo familiar.

 

Así pues nos encontramos en la necesidad de asentar la población y de reconducir las almas de sus habitantes muy ligados a los cultos ancestrales celtas y precristianos.

 

Muchos son los misterios que envuelven esos oscuros años en donde el monasterio de Esperauta tanto trabajo por la fe, fundando numerosas iglesias y santuarios, Dada la importancia que tuvo que tener en esa época es extraño tener tan poca referencia escrita de la existencia del citado monasterio No queda edificio ni rastro alguno de los muros de la comunidad de monjes. Solo algún vestigio en algún escrito citándolo y algún otro en piedra que quizás sea revelador, y que en el futuro dará luz un libro sobre los personajes que envolvieron ese monasterio. Celtas, romanos, suevos, visigodos...han estado presentes en el lugar dejándonos pistas de lo que buscamos. Silo solo nos ha vuelto a recordar cual es verdadero tesoro con su diploma. LA CULTURA.


lunes, 30 de noviembre de 2020

REY SILO.


 

 El Diploma del Rey Silo, no es solo el testigo evangelizador de un grupo de monjes entre rio Eo y el rio Masma .El diploma es mucho más que un simple escrito. En él se puede viajar por la época altomedieval vivir como vivieron sus habitantes. Solo hay que tener paciencia y sensibilidad para ponerse en el lugar de esos hombres y pensar como quizás ellos pensaron.

Todo un secreto que lleva siglos escrito y que nos muestra el camino para descubrirlo.

La primera noticia que se tiene de este diploma, perteneciente a la Colección Diplomática de la catedral de León, conocido como el Diploma Silonis regis, aparece en la primera edición de La España Sagrada, del P. Flórez, que se publica en el año 1764. Desde entonces han sido muchos los estudiosos que, por una razón o por otra, se han ocupado del estudio del citado documento desde sus muy distintos aspectos. Pero por lo que toca a la ubicación del monasterio y la extensión de su coto, principal objetivo de la donación del rey Silo, todos los autores han estado manifiestamente errados en sus desacertados comentarios y valoraciones, debido principalmente al profundo desconocimiento que tenían de la toponimia local de esta comarca oriental de Galicia.

 Se trata de un documento del 23 de agosto del año 775, atribuido al rey don Silo, que reinó en Asturias desde el año 774 al 783. Este documento forma parte de la Colección Diplomática de la Catedral de León, en donde se encuentra actualmente archivado, desde los tiempos en que esta comarca y jurisdicción eclesiástica próxima a la cuenca del Eo pasó a depender de la sede episcopal de León en tiempos de Ordoño I por donación de este rey, en el año 860, al obispo de León, Fruminio I: … domnus Ordonius rex, huic loco sancto et patri domno Fruminio episcopo, per textum scripture concesit eccleisas que sunt inter Euue et Masma…1 . Aunque el reinado de don Silo, al contrario de los otros reyes astur leoneses, se distinguió por su política pacifista con los musulmanes, no dudó en recorrer belicosamente las tierras gallegas, internándose en esta tierra hasta Castroverde, en donde libró una dura batalla en Monte Cupeiro, el actual Montecubeiro, para someter a los nobles gallegos que se habían proclamado en rebeldía. El 23 de agosto del año 775, segundo año de su reinado, y con el fin de acometer la cristianización de esta comarca oriental de Galicia, el rey Silo firmó un documento de donación por el que, por medio del abad de Esperautano, otorgaba a los presbíteros Pedro, Avito y Valentín y a los conversos Alanti y Lubini, así como también a los monjes y anacoretas que residían en dicho lugar y a aquellos otros que en lo sucesivo se les unieran para hacer allí vida monacal y pedir a Dios por el alma del donante, el cillero que el rey poseía en el lugar de lucis, entre los ríos Eo y Masma, y entre el Alesancia y el Mera, para que allí edificasen una Casa de Oración: …ut darem eis locum orationis in cellario nostro que est inter Iube et Masoma, inter ribulum Alesacia et Mera, locum que dicitur Lucis, determinatum. Y después de describir con diversos topónimos los límites del coto objeto de la donación, se añade en el documento: …Ec omnia supra nominatum dono uobis Deo adque concedo, per nostrum fidelem fratrem Sperautane abatem, ut oretis pro mercedes anime mee in eclesia que ibi edificata fuerit…. El documento citado, que se reproduce en el anexo de este trabajo, recoge, pues, el lugar de la Casa de Oración y los límites del territorio objeto de la donación. Y aunque los nombres contenidos en el pergamino no nos permitan fijar con total precisión los límites del coto por haber sido algunos topónimos sustituidos por otros a lo largo  del tiempo transcurrido desde entonces, nos permiten al menos hacernos una idea muy aproximada y certera de su extensión y contorno. Este monasterio recibió el nombre de Esperautano por haber sido hecha la donación por mediación del abad Sperauta, que también firma el citado documento, y que actúa como mediador fiduciario de esta donación ante los destinatarios. La única condición impuesta a los monjes en la donación por el rey don Silo fue que rogasen a Dios por la salvación de su alma en la iglesia que allí edificasen.

 Pero, ¿quién era este abad Sperauta, a quien el documento alude como intermediario fiduciario de la donación? Este nombre reviste una forma onomástica que, salvo en este documento del rey don Silo, no se ve repetida en ningún otro documento de la antigua diplomática alto medieval relativa a los monasterios asturleoneses. Algún autor, apoyado en el criterio de grandes especialistas en la onomástica germana, como Piel o Kremer, le atribuye un valor antroponímico de origen germánico2 . Ante la ausencia de indicios conducentes a identificar a Sperautane como abad de algún monasterio conocido de esa época, del que no se tiene noticia, la opinión más probable para algunos investigadores parece inclinarse por la posibilidad de que se trate del mismo abad de la comunidad de monjes o anacoretas que, según el documento silense, existía ya con anterioridad en el mismo lugar objeto de la donación y a los que se refiere el citado documento con la expresión “uel aliorum fratrum qui in ipso loco sunt”. Si, como se deduce del documento, existía ya un cierto número de religiosos en ese lugar, parece obvio que, como era costumbre y estaba ya estipulado por las órdenes monacales de entonces, esos monjes estuvieran dirigidos y presididos por un abad. Lo que parece conducir a la conclusión lógica de que el abad Sperautane no era otro que el que ya regía los destinos de esa comunidad de monjes o anacoretas allí instalada.

TODA UNA AVENTURA POR  LA HISTORIA  DE UNA ÉPOCA LLENA DE LUCES Y SOMBRAS. Lo que conocemos de ella es muy poco. Solo tenemos el el lugar y las pistas que nos regaló el Rey Silo, para ir conociendo a los protagonistas de tan bella historia para descubrir el verdadero tesoro que sin lugar a dudas es LA CULTURA. 

 Esos secretos se verán poco a poco desvelados con la paciencia del que espera paseando por sus sendas y caminos. Bebiendo de sus fuentes y deleitando  la vista con los verdes valles que Silo recorrió infinidad de veces. Reconociendo sus lugares y a los personajes que nombró.

En definitiva un viaje por los caminos iniciáticos de la cristiandad.

TODO UN VIAJE¡¡¡¡¡


lunes, 4 de junio de 2018

Puente romano. Rábade. lugo

Acuarela/ papel Arches. 100x65
Tercer premio Concurso de Pintura Rápida. Rábade.